- Martes, 05 Agosto 2025
- Fecha de publicación
El primer mes de la temporada dejó cerca de un 20% más de alquileres en algunos negocios. A pesar de que julio no fuera como se esperaba, las empresas ponen el foco en el final de temporada.

FUENTE: DIARIO DE IBIZA (suscripción), 5 AGOSTO 2025
Estela Torres Kurylo
Volver a los beneficios de la temporada postcovid, la de 2022, sigue siendo la ambición de sectores como el náutico en Ibiza, que a pesar de saber ya que está lejos de alcanzar aquellas cifras, esta temporada mantiene la esperanza al haber cambiado el rumbo del mes de junio de los últimos años: «Ni siquiera ha sido tan tan malo. Empezamos a romper la tendencia que tuvimos los últimos años, en los que todo el rato íbamos a menos. Algunas empresas han estado igual, pero bastantes decían que habían trabajado bien», detalla Ramón van der Hooft, presidente de la Asociación de Náutica de Ibiza y Formentera, integrada en la Pimeef.
Sin embargo, por lo que comenta Van der Hooft, julio ha sido bastante similar al año pasado, que fue el segundo en el que registraron caídas en el nivel de actividad y de resultados. Por lo general, éstas fueron entre un 10 y 20% más bajas que en 2022 y, para este año, la previsión de agosto no parece cambiar mucho porque, con la vista puesta en otros sectores, Van der Hooft cree que «tiene pinta de que no será un gran mes para Ibiza».
La ilusión de un ‘buen’ mes
Esto lleva a que el sector espere que, igual que junio, los meses de post temporada reviertan la situación: «Si la pretemporada no ha sido tan mala y la temporada alta creo que va a estar muy igualada con la anterior, hay que poner todos los esfuerzos en la post temporada, porque eso marcará la diferencia entre ganar, perder o mantenerse en el sector», comenta.
Por el momento, la esperanza se mantiene porque para algunas empresas este inicio de temporada ha supuesto cerca de un 20% más de alquileres en comparación con el año pasado y esto fue un alivio después de una Semana Santa y un mayo en los que no variaron mucho los beneficios: «En mayo casi todo el mundo tenía la flota operativa y estaba con ganas de empezar, pero pasamos bastante frío en la isla y, cuando te dedicas a los paseos en barco, esto no ayuda porque sólo llevamos a cabo las reservas que ya estaban agendadas», explica el representante del sector náutico de la Pimeef.
Cambio drástico del tiempo
Por ello, las «tres semanas de anticiclón de junio» ayudaron a que el sector empezase a trabajar. Sin embargo, eso no quita que Van de Hooft señale que a estas alturas la mayoría de empresarios no ha empezado «a cubrir gastos», lo que lleva a que se la estén «jugando bastante» porque, si un barco falla, no remontas y tienes pérdidas», advierte.
Van der Hooft explica que para empezar a cubrir los gastos fijos (mantenimiento, amarre, recursos humanos) una empresa de chárter que opera desde un puerto deportivo en la isla necesita «una media de entre 60 y 70 salidas» al año. Según indica, para conseguirlo tiene que trabajar al menos entre cinco y seis meses, lo que es «bastante difícil» teniendo en cuenta que últimamente en pre y post temporada «hay muy poca actividad en los puertos entre semana».
A esto, también se suma la tendencia que observa el sector de que cada vez llega menos clase media y más «turismo de los extremos». Aquí, Van der Hooft distingue entre el turismo de masas, que «al final no sale de sus hoteles», y la clase alta, que «sólo viene en fechas clave», lo que hace que «todo se concentre en dos o tres meses del verano».
A pesar de las tendencias, el sector confía en revertir la situación: «Necesitamos una segunda parte de la temporada al menos al mismo nivel que ahora y, a ser posible, una post temporada ligeramente por encima para frenar la caída y tener un poco de pulmón a la hora de enfrentarnos al invierno y a las tareas de mantenimiento», concluye Van der Hooft.