- Sábado, 09 Abril 2016
- Fecha de publicación
La presidenta de la Asociación de Construcción de la Pimeef, Consuelo Antúnez, pide una ley «estable» y considera que se deben legalizar las viviendas en suelo rústico fuera de ordenación.
FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 9 ABRIL 2016L. Riera - Eivissa
Legalizar
las viviendas ilegales edificadas en suelo rústico «para que al menos
paguen impuestos» y contar con una normativa urbanística «que no cambie
cada cuatro años» fueron las principales medidas que exigieron la
presidenta de la Asociación de Construcción de la Petita i Mitjana
Empresa d´Eivissa i Formentera (Pimeef), Consuelo Antúnez; el presidente
del Colegio de Arquitectos, Iván Torres, y Lourdes Marí, abogada
especialista en Derecho Urbanístico, en el coloquio ´Consecuencias y
efectos de la moratoria urbanística en el sector inmobiliario´,
celebrado el pasado jueves en el Club Diario de Ibiza. «La moratoria
urbanística crea inseguridad jurídica y es negativa para nuestro sector.
El hecho de que cada cuatro años haya un cambio de normativa echa para
atrás a los inversores», criticó Antúnez.
En concreto, la
presidenta de la Asociación de Construcción de la Pimeef criticó que el
decreto ley de medidas urgentes en materia urbanística, aprobado el
pasado 12 de enero, suspenda la legalización de Asentamientos en Medio
Rural (AMR), es decir, urbanizaciones surgidas de forma ilegal. «No creo
que nadie piense que una persona que tiene una vivienda fuera de
ordenación no la va a mantener. Aunque parezca un premio legalizarla, es
una realidad, así que al menos que pague impuestos, que no le salga
gratis», consideró Antúnez, que insistió en que el territorio es «un
bien preciado». «No estamos aquí para llenar toda la isla de hormigón,
pero esta medida nos afecta mucho. Si estas casas no pueden legalizarse
ni demolerse, está claro que sus propietarios las querrán mantener»,
consideró la presidenta de este colectivo.
En la misma línea se
manifestó el presidente del Colegio de Arquitectos en Ibiza y
Formentera, que sostuvo que la legalización de los AMR que propuso el PP
«no era una solución, pero sí servía para integrar estas construcciones
en el territorio». «Muchas de estas obras ya no se van a poder demoler.
Al final, la presión urbanística se va al suelo rústico, que no lo
merece, y seguimos viendo nuevos planeamientos y crecimientos
especulativos, sin tener en cuenta que lo primero que hay que hacer es
solucionar lo existente», defendió Torres. Asimismo, opinó que el
«problema principal» es la «falta de control y el desbarajuste» de la
disciplina urbanística. «Los ayuntamientos deben dotarse de medios
suficientes», señaló el conferenciante. Además, el ponente insistió en
que no se puede construir en la isla «hasta el infinito», aunque añadió
que el «crecimiento cero» tampoco es la solución.
Respecto a cómo
legalizar los asentamientos en medios rurales «sin que parezca un
premio para el infractor», los tres conferenciantes coincidieron en la
dificultad de esta solución. En este sentido, el concejal de Urbanismo
de Santa Eulària, Mariano Juan, aprovechó el coloquio para defender que
las instituciones deben ayudar a los afectados. «Muchos propietarios que
se encuentran en esta situación no son los infractores y acuden a las
instituciones para intentar legalizar su vivienda», defendió Juan.
Diversidad normativa
Por
su parte, la abogada especialista en Derecho Urbanístico destacó que el
decreto del Govern ha creado confusión entre los ayuntamientos en la
calificación de suelos urbanos. «Según la moficación, lo serán todos los
que cuenten con servicios urbanísticos básicos, pero muchos no tienen
redes de saneamiento o acceso por carretera, por ejemplo», apuntó Marí,
que recordó que las solicitudes de licencia presentadas en las Áreas
Naturales de Especial Interés (ANEI) desde hace tres meses están
afectadas por la moratoria, ya que la nueva normativa les otorga una
protección total y quedan inedificables. Como consecuencia de esta
diversidad urbanística en Eivissa, Marí contó que su aplicación varía en
cada ayuntamiento y que la legalidad del acondicionamiento de una casa
que ha sido ampliada de forma ilegal depende del municipio. «Unos
ayuntamientos permiten reformar solo la parte legal o dejan reformar con
unos mínimos la ilegal, mientras que otros no te dejan tocar nada»,
comentó Marí.
En esta conferencia la Pimeef también presentó la
nueva Asociación de Inmobiliarias de la Pimeef, cuyo objetivo es luchar
contra el intrusismo en el sector. Su presidenta, Mila González, abogó
por un «consenso a largo plazo» en el planeamiento urbanístico de la
isla.