Aumentan las sustracciones de combustible en vehículos de grandes dimensiones en toda la isla - Las empresas optan por dejar abiertos los tapones de los depósitos para evitar daños mayores.
FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 25 FEBRERO 2010En los últimos meses se ha detectado un incremento del robo del combustible de grandes camiones de transporte en la isla. «Se ha puesto de moda», alerta el presidente de la Asociación de Transportistas de la Pimeef, Joan Bufí. Los ladrones han pasado de forzar los tapones de los tanques a reventarlos directamente clavando algún objeto punzante, de manera que los daños causados superan en ocasiones el coste del carburante robado. Bufí apunta a la crisis como posible causa de esta situación, mientras que desde algún taller de reparación sospechan que la finalidad del robo es la posterior venta del gasoil. La Policía ha arrestado ya a una persona por hechos de este tipo.
EIVISSA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
Los depósitos de gasoil de los grandes camiones se han convertido, desde hace un tiempo, en el objetivo de algunos ladrones que parecen haber encontrado en el robo de combustible una nueva forma de hacer negocio o, al menos, una manera de conseguir carburante gratis. Para tratar de evitarlo, los perjudicados han optado por no aparcar sus vehículos en zonas donde cualquier persona puede acceder a ellos y, quienes no pueden, directamente dejan el tapón del depósito abierto para que el daño sea lo menor posible. «Al final vale más dinero cambiar o reparar el depósito que el gasoil que roban», comenta el responsable de Plaseca S. B. –taller oficial de Iveco–, José Planells.
«Siempre ha habido algún caso de este tipo, pero yo creo que quizá desde principios de año se producen robos continuamente. Se ha puesto de moda», dice el presidente de la Asociación de Transportistas de la Pimeef, Joan Bufí, si bien desde los talleres de reparación de vehículos creen que las sustracciones han aumentado desde finales de 2009 o incluso desde algunos meses antes. Las víctimas son vehículos grandes cuyos depósitos acumulan importantes cantidades de combustible, señalaron desde el taller Matas, donde repara camiones pequeños y no han detectado esta situación.
Por lo general, los robos se producen durante la noche en puntos de toda la isla, concretamente en los polígonos industriales, descampados o lugares del extrarradio de las ciudades donde se estacionan estos vehículos. No obstante, también se han detectado casos en los alrededores de los talleres mecánicos. «A nosotros también nos han robado. Hemos dejado algún vehículo fuera [del taller] porque no nos cabía dentro y lo han vaciado», afirma Planells, que señala que, desde entonces, intentan guardarlos todos dentro de sus instalaciones. «A nosotros por suerte esto no nos ha pasado porque siempre que podemos metemos los vehículos dentro, pero a clientes que dejan los camiones fuera, sí», comenta José Enrique Escobar, trabajador del taller Revyman.
Bufí explica que para cometer el robo en vez de forzar el tapón del tanque, rompen el depósito del combustible. «Ya no se molestan en romper el tapón ni nada», dice Escobar. «Con un taladro de pilas, por ejemplo, agujerean el tanque, sea de plástico o de hierro, y con una bomba vacían todo el gasoil dentro de un recipiente», detallan desde Plaseca. En este taller calculan que en los dos últimos meses han arreglado una decena de vehículos que han sufrido rotura de depósitos.
Dejar abiertos los tapones
Para evitar grandes daños y reparaciones costosas, las empresas están optando por dejar abiertos los tapones de los depósitos para que los ladrones no tengan necesidad de forzarlos. «La gente está preocupada y ya deja los tapones abiertos para que no revienten los depósitos porque al final vale más dinero el depósito que el gasoil que les están robando», señala Planells, quien apunta que en su caso han sufrido dos sustracciones en vehículos que no habían podido guardar en el taller: una se produjo agujereando el tanque, mientras que en la otra ya habían dejado el tapón abierto «para que lo pudieran coger sin reventar».
En este sentido, desde Revyman dicen que recientemente algún cliente les ha pedido que, en sus vehículos, directamente les cambien todos los tapones y les pongan de los que se abren sin necesidad de usar llave.
Sobre las posibles causas que han motivado el incremento de estos casos, Bufí apunta a la crisis económica. «La crisis puede haber influido. La gente no tiene dinero para comprar y el gasoil que llevamos en los camiones es el mismo que lleva cualquier coche», señala. «No sé si [las responsables] podrían ser otras empresas», reflexiona.
Por su parte, Planells cree que estos robos no tienen como fin destinar el carburante a consumo propio sino, más bien, a su venta. «Seguramente no roba el mismo que después lo consume. Creo que hay un chorizo que roba y algunas empresas que lo están comprando», sostiene. A modo de ejemplo, recuerda que recientemente un conocido suyo que es propietario de varios camiones le comentó que le habían sustraído unos 2.500 litros de gasoil. «Esto no tiene sentido si no hay alguien que compra el combustible, porque el ladrón, para él y su familia, no cogería tanta cantidad», opina Planells, que apostilla: «Esto está hecho para venderlo [el combustible] a un precio muy bajo y porque alguien se está beneficiando».
Reventar el depósito
Para hacerse con el combustible, en vez de romper el tapón, los ladrones agujerean el tanque del carburante con un taladro de pilas, un pico o cualquier elemento similar, y vacían todo el gasoil dentro de un recipiente con una bomba.
Dispositivos de vigilancia y detenciones
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía están al tanto de las sustracciones de gasoil que se están cometiendo y ya han establecido dispositivos de vigilancia, según confirmaron ayer fuentes de comisaría, que indicaron que en los últimos meses han detenido a una persona que fue sorprendida cuando cogía combustible de un vehículo.
Desde la Policía Local de Ibiza informaron recientemente del arresto de un hombre que se había dado a la fuga tras ser visto por unos vecinos de la avenida de Sant Jordi cuando se disponía, junto a otro hombre, a reventar el depósito de un camión con un pico. Al ser sorprendidos, huyeron, pero el primero fue arrestado al ir al retén de la Policía Local de Santa Eulària para denunciar el robo de un camión.
Pese a los arrestos, algunos perjudicados se muestran escépticos con la labor policial y prefieren no informar de este tipo de robos –«no lo hemos denunciado porque no sirve para nada», afirma el responsable del Plaseca S. B. (taller oficial de Iveco), José Planells–. Sin embargo, desde la Policía Nacional aseguran que están investigando todos los casos que les están comunicado.
Fuentes policiales precisaron que de un tiempo a esta parte se han establecido dispositivos para vigilar y controlar los puntos donde supuestamente ocurren estos sucesos, si bien eludieron concretar cuáles son. Dicha vigilancia puede influir en que los ladrones se muevan por distintos lugares de la isla o que su actividad delictiva aumente o disminuya según el trabajo policial.
Las investigaciones abiertas serán las que permitan determinar si los ladrones son personas aisladas o si puede haber incluso grupos organizados que se dediquen a ello. También podrán aclarar si hay un mercado detrás de estos robos o si cogen el combustible para su propio consumo.
«Éste es un problema muy gordo porque las empresas hoy en día están trabajando a unos precios similares a los de hace tres o cuatro años atrás, y el gasoil está subiendo cada día más», señala Planells.





