Las patronales Caeb y Pimeef confirman que los empresarios están recibiendo una avalancha de currÃculums y que los españoles se interesan por trabajos que antes sólo reclamaban los inmigrantes.
FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 7 JUNIO 2009Que un empresario reciba un centenar de currÃculums cuando ni siquiera ha puesto un anuncio reclamando personal es una situación nueva y sorprendente para las empresas de la isla, especialmente las pymes, que durante la bonanza económica tenÃan que buscar en la PenÃnsula el personal cualificado que no encontraban en Eivissa. El Instituto Nacional de Empleo confirma esta situación, ya que las Pitiüses ya no figuran en su catálogo de puestos de trabajo de difÃcil cobertura, cuando hace un año habÃa 28 ocupaciones que resultaba casi imposible cubrir con personal cualificado.
EIVISSA | L. F. A.
Durante los años de bonanza turÃstica previos a la crisis actual los empresarios pitiusos se veÃan en serias dificultades para cubrir los puestos de trabajo que necesitaban para mantener en marcha sus negocios. Sin embargo, en los últimos meses y a consecuencia de la crisis y del incremento del paro, las mismas empresas que antes no encontraban personal cualificado se ven desbordadas por la llegada masiva de currÃculums solicitando empleo. Asà lo confirman el vicepresidente de la patronal Pimeef, Alfonso Rojo, y el vicepresidente de la Caeb, Joan BufÃ, que ven cómo no sólo reciben más solicitudes de empleo sino que muchas son de personal formado y cualificado, algo casi inaudito en los últimos años.
Rojo apunta, además, que el 70 por ciento de las peticiones de empleo que reciben son de ciudadanos españoles, cuando hasta hace poco más de un año no mostraban interés por cierto tipo de trabajos que estaban cubiertos por inmigrantes.
Por su parte, Joan Bufà asegura que las solicitudes de empleo que reciben las empresas «se han multiplicado por mil» en los últimos meses y remarca que la mayor parte de estos parados que solicitan empleo ahora «vienen del sector de la construcción». «Durante muchos años la hostelerÃa se ha quejado de que muchos de sus trabajadores abandonaban los hoteles y restaurantes para trabajar en la construcción porque les suponÃa más ingresos pero ahora estamos asistiendo al fenómeno contrario, al retorno a la hostelerÃa de estos trabajadores», explica el hotelero.
Albañiles que vuelven al bar
«Los que durante años han sido conductores de camiones en las obras, ahora conducen camionetas de reparto para la hostelerÃa y no son pocos los albañiles que han tenido que volver al restaurante después de dos o tres años trabajando en la obra», apunta Alfonso Rojo. Este último cree «evidente» que el globo de la construcción «se infló demasiado y estalló».
Todos los sectores lo notan. «Hasta hace poco tiempo era imposible encontrar un cocinero o un pastelero y habÃa que ir a buscar a la gente a la PenÃnsula. Ahora es todo lo contrario: tenemos un exceso de demanda y poca oferta de contratación», explica Rojo. Además, el arranque de la temporada tampoco ha ayudado a generar empleo para absorber las solicitudes. «El mes de mayo ha sido bastante flojo para todos y la mayor parte de las empresas ya dispone del personal que necesita y no va a hacer nuevos contratos», subraya el vicepresidente de la Pimeef.
Para Joan Bufà la peor consecuencia de este nuevo contexto laboral «es toda la población flotante que tiene ahora mismo Eivissa, compuesta por personas que han venido pensando que esto es como antes, una bicoca en la que habÃa empleo para todos, y se han encontrado con que no es asû, explica. «En Sant Antoni hay un montón de gente deambulando de empresa en empresa y no consiguen nada», remarca el empresario.
Para Rojo el hecho de que ahora los empresarios puedan elegir entre una oferta de personal cualificado «es una de las pocas consecuencias positivas de la crisis». El empresario explica que «no era nada habitual en Eivissa hacer una contratación nueva a una persona y que ésta contara con experiencia de dos o tres años en dos o tres puestos dentro del sector que reclama sus servicios».
Apunta que en todas las empresas hay un perÃodo de adaptación básico, «pero lo que ya no se precisa es un tiempo de formación porque el personal ya conoce su trabajo porque ya lo ha hecho antes».Â





